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Dolor de pelvis y cadera durante el embarazo

El dolor de pelvis y cadera es una molestia común durante el embarazo, alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas lo padecen. Aunque es normal sentir cierto grado de incomodidad, algunas mujeres experimentan un dolor muy intenso que dificulta sus actividades cotidianas. El dolor suele empeorar a medida que el embarazo avanza, y puede persistir después del parto. Afortunadamente, hay varias formas de solucionarlo.

En el siguiente artículo hablaremos sobre toda la información que necesitas saber sobre el dolor de pelvis y cadera durante el embarazo. 

1. Causas
2. Síntomas
3. Tratamiento
4. Prevención 

  

1. Causas

El dolor de pelvis y cadera durante el embarazo es un problema muy común. Las mujeres embarazadas pueden experimentar este tipo de dolor debido a varias razones. 

Algunas de las principales causas son:

  • Alteración del equilibrio hormonal

  • Aumento del peso corporal

  • Mayor presión sobre huesos y articulaciones

  • Sobreestiramiento de los ligamentos y tendones

 

Durante el primer trimestre del embarazo, las mujeres suelen experimentar un ligero aumento en el peso corporal. Esto se debe principalmente al aumento del tamaño del útero. Como resultado, hay una mayor presión sobre los huesos y articulaciones de la pelvis y la cadera, pudiendo generar dolor en muchos casos.

El sobreestiramiento de los ligamentos también puede ser otra causa importante del dolor en estas áreas. Los ligamentos se encuentran en todo el cuerpo y sirven para conectar los huesos entre sí. Durante el embarazo, se vuelven más laxos debido al aumento de la actividad hormonal (progesterona). Esto puede provocar que algunos ligamentos se estiren demasiado e incluso lleguen a romperse. 

Durante este período, las mujeres producen grandes cantidades de progesterona, una hormona que se encarga de preparar al útero para el parto. 
Sin embargo, si hay un exceso de su producción se generan cambios en el cuerpo que tienen un impacto negativo en el sistema musculoesquelético (músculos, ligamentos, tendones, etc).

  

2. Síntomas

El dolor que sienten las embarazadas puede ser leve y soportable o, por el contrario, muy intenso. A cada mujer le afecta de una manera distinta. Puede afectar desde la parte baja de la espalda hasta la zona pélvica o incluso las nalgas. 

Suele empeorar con el paso del tiempo, y puede hacer que para la mujer sea difícil caminar o incluso permanecer de pie por largos periodos de tiempo.

Por lo general, este tipo de dolor no es motivo de preocupación y desaparece después del parto. Sin embargo, si el dolor es intenso o interfiere significativamente con las actividades diarias, se debe buscar una solución para mejorar la calidad de vida de las mujeres que lo padecen.

  

3. Tratamiento

Afortunadamente, hay tratamientos disponibles para ayudar a aliviar el dolor de pelvis y cadera durante el embarazo. Incluyendo:

Analgésicos: Si el dolor es leve, los analgésicos como el paracetamol pueden ser suficientes para aliviarlo. Sin embargo, es importante hablar con el médico antes de tomar cualquier medicamento, ya que algunos medicamentos no son seguros durante el embarazo.

Ejercicio: Hacer ejercicio de manera regular fortalece los músculos que soportan las articulaciones y esto ayuda a mejorar el dolor. Es importante realizar un programa de ejercicios supervisado por un fisioterapeuta para personalizarlo en cada caso. 


La fisioterapia es muy recomendable durante el embarazo, ya que no solo ayuda a aliviar el dolor, sino que también permite controlar la postura y reduce el riesgo de lesiones durante el embarazo. 

Los fisioterapeutas utilizando técnicas de terapia manual (masaje, mobilizaciones…) consiguen relajar los músculos y reducir la tensión. También aplican ejercicios suaves para trabajar la fuerza y estabilidad de los músculos y ligamentos que soportan la pelvis. 


Si estás embarazada y padeces dolor en la pelvis y cadera con Fisioterapia mejorarás. En Fisioforce ofrecemos servicios de Fisioterapia a domicilio que te ayudarán a mejorar. 

  

4. Prevención 

Tres consejos que van muy bien para controlar el dolor e intentar reducirlo son:

  • Tratar de dormir boca abajo si es posible. Si no se puede, como alternativa utilizar un cojín para apoyar la espalda mientras duerme. Otra opción es colocar el cojín entre las piernas acostada de lado.

  • Evitar permanecer sentada o parada durante largos periodos de tiempo. Tomar descansos frecuentes para caminar y estirarse. Si tiene que permanecer sentada, intente cambiar de posición con frecuencia y evitar cruzar las piernas mientras está sentada.

  • Hacer ejercicio regularmente durante todo el embarazo. El ejercicio ayuda a mantener los músculos fuertes y flexibles, lo que reduce la presión sobre la pelvis y las caderas. Encuentra un fisioterapeuta cerca de ti para que te ayude a realizar los ejercicios correctamente.

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