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Elongación o rotura muscular de los isquiotibiales

Los isquiotibiales son un grupo de tres músculos que se encuentran en la parte posterior de la pierna. Estos músculos se encargan de flexionar la rodilla y extender la cadera. Una elongación o una rotura en los isquiotibiales es una lesión muy común en atletas, especialmente en aquellos que participan en deportes que requieren saltos y cambios de velocidad y dirección.

En el siguiente artículo hablaremos sobre toda la información que necesitas saber sobre esta lesión.

1/ ¿Por qué se elongan o rompen los isquiotibiales?
2/ ¿Cuáles son los síntomas de una elongación o rotura de isquiotibiales?
3/ ¿Cómo se diagnostica una elongación o rotura de isquiotibiales?
4/ ¿Cómo se trata una elongación o rotura de isquiotibiales?
5/ ¿Cómo se pueden prevenir las elongaciones o roturas de isquiotibiales?

  

¿Por qué se elongan o rompen los isquiotibiales?

El principal motivo por el que la musculatura isquiotibial puede elongarse o romperse es por el exceso de tensión que se genera en ella, es decir, por los esfuerzos excesivos que ejercita el cuerpo. 

En muchos deportes, como el running, el fútbol o el tenis, se realizan movimientos repetitivos con una alta intensidad que pueden acabar provocando esta lesión. Las causas de una elongación o rotura de los músculos isquiotibiales son las siguientes:

  • Fuerza excesiva o repentina.

  • Movimientos bruscos o inesperados.

  • Estiramiento excesivo.

  • Traumatismo directo.

  • Falta de calentamiento o estiramiento adecuado antes de la actividad física.

  

¿Cuáles son los síntomas de una elongación o rotura de isquiotibiales?

Una rotura muscular es una lesión en la que se produce una ruptura de fibras del tejido muscular, por lo que la sintomatología que presenta es más grave en comparación con una elongación muscular. La elongación muscular produce un aumento de la distensibilidad del músculo, lo que provoca dolor y una sensación de pesadez en la zona afectada. La rotura muscular, por otro lado, provoca un dolor más intenso, hinchazón e incluso hematomas en la zona afectada. 

Los síntomas que presenta esta lesión incluyen:

  • Dolor intenso en la parte posterior del muslo.

  • Hinchazón.

  • Hematoma. 

  • Incapacidad para mover la pierna afectada.

  • Molestias al realizar estiramientos de la musculatura isquiotibial. 

  

¿Cómo se diagnostica una elongación o rotura de isquiotibiales?

El diagnóstico de una lesión de isquiotibiales se basa en la historia clínica y en el examen físico. Para confirmar que el diagnóstico es correcto y detallar el tamaño y grado de la lesión se puede aplicar una prueba de imagen. De todos modos, antes de realizar la prueba de imagen, se debe explorar al paciente comprobando que cumple con la sintomatología que se presenta cuando se sufre esta lesión. La prueba de imagen más común es la ecografía. También se puede realizar una resonancia magnética. Es importante conocer las contraindicaciones de estas pruebas para evitar males mayores. 

  

¿Cómo se trata una elongación o rotura de isquiotibiales?

El tiempo de recuperación de una lesión de isquiotibiales, tanto si se trata de una elongación como de una rotura, depende de la gravedad de la lesión. Las lesiones menores pueden recuperarse en unos días o semanas, pero las lesiones más graves pueden llevar varios meses. En la mayoría de los casos, una elongación o una rotura muscular de los isquiotibiales no requiere de intervención quirúrgica. Sólo en casos raros, si la lesión es muy extensa, se puede considerar la cirugía. Por lo tanto, el tratamiento de esta lesión depende directamente de su gravedad. Así pues, antes de plantearse cómo tratarlo hay que tener en cuenta varios factores: 

En primer lugar, hay que valorar la intensidad del dolor que presente el paciente, ya que será mayor en las roturas que en las elongaciones. También, la localización del dolor en una rotura será más profunda. Además, hay que identificar si existe la presencia de un hematoma ya que puede alargar la recuperación. Y como último factor, se tiene que tener en cuenta la incapacidad que suelen provocar las roturas para mover la pierna. 

A partir de aquí, el tratamiento dependerá de la fase en que se encuentre el paciente. De manera general, el objetivo en una primera fase es aliviar el dolor y la inflamación para poder facilitar la curación del músculo. Durante las primeras horas después de la lesión se recomienda descansar la parte afectada, a poder ser con la pierna en alto para controlar la inflamación, y utilizar analgésicos en esos casos en que el dolor sea muy elevado. 

Cuando el dolor va cediendo y la inflamación se reduce, se puede empezar a hacer ejercicio para recuperar la movilidad de la articulación y aumentar la fuerza muscular. Es vital que el ejercicio se haga con cuidado, progresivamente, para no volver a lesionar el músculo. En este punto recae la importancia que juegan los fisioterapeutas para tener éxito en la rehabilitación. En puedes encontrar fisioterapeutas disponibles cerca de ti que te enseñarán los mejores ejercicios para recuperarte. 

  

¿Cómo se pueden prevenir las elongaciones o roturas de isquiotibiales?

La musculatura isquiotibial es una de las áreas más propensas a lesiones en el cuerpo. Esto se debe a que esta zona está constantemente en movimiento y estiramiento durante la actividad física. Las lesiones en la musculatura isquiotibial pueden ser muy dolorosas e incluso incapacitantes. Afortunadamente, existen algunas formas de prevenir estas lesiones. 

Trate de calentar bien la musculatura isquiotibial antes de cualquier actividad física. La preparación previa al ejercicio es muy importante para evitar lesiones. Una vez finalizada la actividad, debe volver a la calma progresivamente. Los estiramientos pueden ayudarte a ello, realizándolos de manera suave y gradual, sin brusquedad. Puede consultar con un fisioterapeuta especialista en fisio deportiva para obtener un plan de calentamiento o de estiramientos personalizado.

Trate de controlar las actividades que puedan causar un sobreesfuerzo en la musculatura isquiotibial. Si va a correr, por ejemplo, trate de hacerlo en superficies blandas como césped o tierra, en lugar de asfalto o superficies duras. 

Mantenga un buen nivel de salud en general. La musculatura isquiotibial es más propensa a lesiones si el resto del cuerpo está débil. Asegúrese de hacer ejercicio de forma regular y de trabajar todas las áreas del cuerpo, no solo las piernas. 

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